Goitia, México – Europa
Con el apoyo económico de su padre, Francisco Goitia partió a Europa en 1904, instalándose en Barcelona, donde estudió con el maestro Francisco Galí; de esa época quedan como testimonio una serie de interesantes cuadros, enviando a México parte de su trabajo el cual, por lo que obtuvo una pensión del Gobierno Mexicano. En 1907, Justo Sierra le autorizó el irse a Italia, exhibiendo su obra en Roma la cual lo hizo merecedor a una medalla.
En 1917 fue contratado por Manuel Gamio como dibujante del Instituto de Antropología, comisionándolo para dibujar y hacer el estudio de diferentes grupos étnicos del sureste del país, logrando una interesante colección de éstos, los cuales fueron mostrados en una exitosa exposición en Washington, D. C., en 1924.
En su obra, Goitia expresa profundos sentimientos de su pueblo que lo enriquecieron así como a su pintura, buscando la perfección y la exactitud, absorto por los temas dramáticos y trágicos, sensibilizado por los paisajes sin importar el tiempo que les dedicara, exigiéndose así mismo lo más que podría dar, reflejando sus vivencias y su manera de ser.
Se preparó técnicamente toda su vida, dando al país su obra, contribuyendo con esto al llamado “Renacimiento Plástico Mexicano”; considerándosele como un pintor esencialmente moderno, sin pertenecer a ninguna corriente ni escuela.