El Oscurantismo
En el arte mexicano hay ejemplos diversos de pintores que plasman en sus obras una serie de vivencias que tienen como motivo fundamental las oscuridades del alma; sus motivos se basan en la tenebrosidad de diversos momentos vividos en carne propia.
Los afanes, angustias, miedos y zozobras de cada uno de ellos se representan en creaciones que resultan estremecedoras por su carácter realista, tomadas de distintos hechos cotidianos o imaginarios.
En muchos casos, los pintores son agudos observadores de la muerte, que trabajan con enorme fuerza expresiva basada en la amplitud de lenguajes cromáticos y texturas.
Sus aproximaciones estéticas a la condición humana son determinantes en la representación de la corrupción de la carne, los horrores de la guerra civil, la fatalidad de la cristiandad o la simple duda por el mañana, factores que determinan, además de la poesía, la literatura, las leyendas populares y la propia historia, la capacidad de penetrar en los vestigios y los anhelos de muerte de cada uno de ellos.